Cuando el foco está en el lugar equivocado | Psicología Online

¿Puedes hacerlo?
Venga, inténtalo otra vez: no pienses en un elefante rosa.
Tómate unos segundos. Concéntrate.
¿Listo?

🧠 Cuanto más intentas no pensar en él, más aparece.
De repente el elefante es más rosa, más grande y más detallado.
Y es que, cuanto más esfuerzo pones en evitar un pensamiento, más presente se vuelve.


⚡ El error de intentar controlar la mente

Nuestra mente no entiende el “no”.
No sabe no pensar, solo sabe pensar en algo.
Y cuando tratamos de controlar lo incontrolable, aparece la frustración.

Poner todo tu esfuerzo en no pensar es tan inútil como apagar un incendio soplando.


🔄 Pensamientos intrusivos: lo que no queremos pensar

Cada día tenemos entre 60.000 y 70.000 pensamientos.
La mayoría son automáticos, muchos negativos, y casi todos inconscientes.
Hasta que un día, uno nos incomoda.

Aparece un pensamiento indeseado —a veces incluso perturbador— y tratamos de expulsarlo. Pero cuanto más lo intentamos, más fuerza toma.

Eso son los pensamientos intrusivos: ideas que no queremos tener, que no nos representan, y que nos generan ansiedad.


😔 Cuando el pensamiento se vuelve incómodo

Imagina que en lugar de un elefante rosa, aparece algo más inquietante:
un pensamiento sobre hacer daño a alguien o a ti mismo.
No lo quieres ahí, te asusta, te incomoda.

Pero aquí está la clave:
👉 el hecho de que te moleste demuestra que va en contra de tus valores.

Estos pensamientos se llaman ego-distónicos, y eso significa que no te definen, porque no representan quién eres realmente.


🚫 Pensar no es hacer

Tener un pensamiento no significa que vayas a actuar según él.
Pensar ≠ Ser ≠ Hacer.

Si el pensamiento fuera un mono tocando los bongos, no te preocuparía.
Pero tiene el mismo sentido que ese elefante rosa o ese pensamiento incómodo que ronda tu mente: ninguno.

Sin embargo, cuando intentas eliminarlo, lo alimentas.
Y si además comienzas a realizar rituales para calmarte, estás entrando en terreno del trastorno obsesivo compulsivo (TOC).


🧩 De un pensamiento a una trampa mental

Así nace el círculo:

  1. Aparece un pensamiento intrusivo.
  2. Intentas controlarlo.
  3. Gana fuerza.
  4. Te sientes más pequeño.
  5. Aumenta tu ansiedad.

Pero la salida no está en luchar contra él, sino en aceptarlo sin darle poder.


🌈 Cambia el foco

Pensemos de nuevo en el elefante rosa.
¿Ya volvió? Bien.
Ahora imagina un elefante amarillo.

El rosa se ha ido, ¿verdad?

La clave está ahí:
No pongas el foco en lo que no quieres pensar.
Ponlo en lo que sí quieres.


💬 Aceptar no es rendirse

No se trata de resignarte, sino de aceptar que los pensamientos vienen y van.
No los elijas, pero tampoco los alimentes.
Solo obsérvalos y déjalos pasar.

Porque no eres tus pensamientos, y ellos no te definen.


🧑‍💻 ¿Te pasa a menudo? Habla con un psicólogo online

Si sientes que los pensamientos intrusivos, el sobrepensamiento o la rumiación te desbordan, hablar con un psicólogo online puede ayudarte a manejarlo.
No tienes por qué hacerlo solo —hay herramientas eficaces para reducir la ansiedad y cambiar tu relación con tus pensamientos.