Mañana empiezo | Psicología Online
Parece que siempre es mañana cuando llega el momento perfecto. Como si un aura de energía inesperada fuese a empujarnos mágicamente a hacer aquello que llevamos procrastinando días, semanas, meses… o incluso toda la vida.
En mi consulta de psicología online me encuentro a menudo con personas que llegan con esta dificultad: quieren cambiar, lo intentan, pero sienten que fracasan una y otra vez. Y no entienden por qué.
Vamos a desmenuzarlo. Te anticipo que puede que no te diga nada nuevo, pero sí algo importante.
La falsa creencia de la motivación
Nos guiamos por creencias, y una de las más arraigadas es esta: “para empezar necesito motivación”.
Y sí, cuando estamos motivados todo es más sencillo, pero… ¿vas a depender siempre de un estado de ánimo para actuar? ¿Vas a dejar que algo tan volátil como la motivación decida si logras o no tus objetivos?
La motivación es valiosa, pero inestable. Aparece unos pocos días al año y desaparece cuando más la necesitas. Si encomiendas tus hábitos a ella, es probable que nunca avances.
La fórmula real es otra: primero la acción, después la motivación.

Nuestro cerebro y la gratificación inmediata
El error principal no está solo en esperar motivación, sino en cómo funciona nuestro cerebro. Preferimos una gratificación inmediata (sofá, móvil, dulce) frente a un beneficio futuro (salud, forma física, bienestar emocional).
Por eso muchos abandonan rápido: quieren resultados inmediatos y subestiman la importancia del proceso.
Amar el proceso (o al menos aceptarlo)
No se trata de fórmulas mágicas. No aprenderás inglés en 15 días ni ganarás músculo en 30. La mayoría de objetivos requieren esfuerzo sostenido y aceptación del proceso.
Si quieres mantenerte en forma, tendrás que ejercitarte siempre. Si quieres cuidar tu salud, deberás controlar excesos siempre. No hay inicio y final: hay camino.
El cerebro se resiste al cambio
Nuestro cerebro está diseñado para sobrevivir, no para innovar. La incomodidad activa su alarma. Por eso al inicio resistirá cada intento de cambio.
La única forma de vencerlo es hacer, hacer y hacer. Repetir hasta que lo nuevo se convierta en automático. Al principio costará, incluso dolerá, pero poco a poco esa resistencia disminuirá.
La elección inevitable
El cambio no es fácil, pero tienes dos opciones:
- Elegir el dolor de empezar un hábito nuevo y atravesar la incomodidad.
- O elegir el dolor de no tomar decisiones y quedarte como estás.
Ambos duelen así que elige el dolor que más te guste, pero uno te acerca a tus objetivos y el otro los rodea de lava .
Psicología online y cambio de hábitos
Muchas personas buscan en la psicología online un acompañamiento para dejar de procrastinar, entender sus bloqueos y diseñar estrategias reales de cambio. No se trata de esperar motivación, sino de trabajar con herramientas psicológicas concretas: planificación, autocontrol, flexibilidad cognitiva y tolerancia a la frustración.
El cambio es posible, pero no mágico. Es acción, constancia y apoyo adecuado.
Entonces… ¿Empezamos hoy o mejor mañana?

Deja un comentario